Distrito Capital, Bogotá
Martes, 18 de Febrero de 2020
Más de 200 sim cards incautadas desde donde salían las llamadas extorsivas.
  • falsa encomienda-internacional

Hace unos meses empezó a circular en el país una nueva modalidad de estafa que terminaba en extorsión en la que mucha gente fue engañada en su buena fe, en la mayoría de los casos eran perfiles de clase media y alta que podían tener algún familiar en el exterior, lo que facilitaba para que los delincuentes crearan su artimaña. Una vez el Gaula de la Policía tiene conocimiento de lo que se venía presentando, decide desplegar un grupo de investigación criminal y Cibergaula, los cuales logran establecer mediante diferentes estrategias como era el accionar de estos delincuentes, descifrando el protocolo criminal que empleaban para hacer caer a sus víctimas en un libreto inventado en su totalidad por mentes inescrupulosas desde el interior de un centro penitenciario del país.

El primer paso que lograron identificar es que los ágiles delincuentes tomaban contacto con la futura víctima mediante una reconocida red social, donde se identificaban como un familiar; esto con el fin de crear un primer acercamiento en donde generaban confianza con su interlocutor. Una vez ganada la confianza por parte del supuesto familiar o amigo, le pedían el favor de recibir una encomienda, la cual sería enviada por medio de una empresa de transporte aéreo y mensajería internacional, con todos los gastos pagos.

Ya aceptada la propuesta por parte de la víctima, esta suministraba los diferentes datos personales para poder recibir dicho encargo en su residencia, a lo que acto seguido el victimario tomaba de nuevo contacto con el afectado, para confirmar el supuesto envío, anexando una fotografía de la guía. Realizado dicho procedimiento y pasado uno o dos días, la víctima recibía una llamada por parte de una persona, quien se identificaba como supuesto funcionario de una reconocida empresa de servicio aéreo y mensajería internacional en Colombia, manifestándole que tenía una encomienda represada sin autorización de entrega, por diferentes problemas generados, entre ellos (gastos adicionales que se habían generado por el peso y dimensión de dicho elemento), a lo que le exigía el pago de “aranceles e impuestos adicionales” o este se vería en la obligación de dar el reporte a la DIAN.

Cuando la víctima, en medio de su angustia, accedía al primer pago de dichas exigencias, los victimarios empleaban una segunda fase, con el fin de obtener más dinero, la cual consistía en realizar una llamada por parte de una persona que fingía ser funcionario de la DIAN, el cual aseguraba que había sido reportado/a por la empresa de carga, por unos elementos recibidos en los cuales se habían encontrado elementos ilícitos, tales como divisas o elementos no reportados ante las autoridades aduaneras.

De acuerdo a esto, el supuesto funcionario le indicaba a la víctima que se acercaría a su lugar de residencia, con el fin de empezar las diligencias de tipo judicial para hacer los trámites judiciales pertinentes y dejarlo a disposición de las autoridades competentes.

Como si esto fuera poco, posteriormente la víctima recibía una llamada por parte del responsable de la empresa de carga, quien como si fuera un ángel de la guarda, actuaba como mediador, convenciendo al afectado de que lo mejor era solucionar el problema con el funcionario de la DIAN, acordando una cierta suma de dinero. Es así como de esta manera la víctima era amenazada y constreñida con el fin de obtener provecho ilícito afectando su patrimonio económico.

Una vez realizadas las labores de inteligencia a través de recursos técnicos el Gaula de la Policía logra establecer que internos del patio 4 del establecimiento penitenciario y carcelario La Modelo se encontrarían realizando esta clase de llamadas extorsivas, realizando exigencias económicas que oscilan entre 1 a 3 millones de pesos con víctimas en diferentes ciudades del territorio Nacional.

Se realiza un allanamiento a más de 893 reclusos, por parte de unidades del Gaula, Fuerza Disponible y Escuadrón Móvil Antidisturbios, en coordinación con funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario “INPEC”, donde son incautadas 10 libretas con nombres y pagos, 240 sim cards, 8 equipos de comunicación y  5 micro sds, desde donde se realizaban las estafas a nivel nacional y donde se presume, según las investigaciones, que pueden haber cientos de afectados que cayeron en la ‘falsa encomienda internacional´.